Volcán de Atitlán
- Ray Campos
- Aug 21
- 1 min read
La caminata por el Volcán de Atitlán comenzó con el frescor de la mañana y el canto de los pájaros entre la vegetación. Cada paso por los senderos empinados ponía a prueba mi resistencia, pero también me llenaba de emoción. Al llegar a la cima, el lago Atitlán se desplegaba ante mis ojos, rodeado de volcanes que parecían tocar el cielo. El viento frío en la cara, el silencio inmenso y la belleza del paisaje hicieron que todo el esfuerzo valiera la pena. Fue un momento de conexión total con la naturaleza y con la grandeza de Guatemala, que jamás olvidaré.











Comments